8.7.12

Felicidades Peña y Familia...(other blog)

Estoy genuinamente triste. Nadie con un gramo de cerebro (no controlado por hongos extraterrestres) o que no se haya visto beneficiado directamente, puede estar feliz de que haya regresado el PRI.

Mis papás entran en la categoría de los beneficiados, nos fue "bien" en el príismo. Me alegro por ellos y los amo. No hay forma de que yo me alegre porque haya ganado el partido de las apariencias.

Detesto al PAN y no entiendo con qué cara le echa la culpa a la izquierda de "errar el candidato que presentó" cuando la vagina diferente de su candidata quedó en último lugar y tuvo 12 años para hacer las cosas y las hizo tan mal. Pero aún así, en algún nivel, la incompetencia rampante panista era preferible a la maldad discreta del PRI, ideólogos del chingar culero pero quedito.

Me entristece la actitud que muchos adoptarán, "¿ya ven, para qué andan de revoltosos, si ya todo está comprado?", "¿pa qué les sirvieron sus mamadas de los 132?", mientras los Loretsdemolas y Carlosmarínes y Adelasmichas de este país se ríen y desprecian a la fuerza que quedó en segundo lugar, a la que por derecho le corresponde respeto y reconocimiento.

No sé si hubo fraude. ¿No les frustra nunca saberlo? Sabían que la elección se vigilaría hasta extremos ridículos, así que la porquería empezó desde antes, con telenovelas, despensas, acarreados, guerra sucia, cobertura parcial, gastazos publicitarios. Es un fraude bastante largo y tendido. Qué risa que le hayan llamado "enfermo de poder" a AMLO cuando pienso en todo lo que hicieron y gastaron para ponerte en la silla.

Y así, ganó el mirreyismo, el taxista terco, el tuitero analfabeta comprado con tres pesos y veinte centavos, los bots con los que tendremos que luchar de ahora en adelante, día con día. Y ganó Peña Nieto, que tiene la distinción de ser el presidente que más triste ha vuelto a sus gobernados antes de siquiera comenzar a gobernar.

Pues felicidades, Peña. No has comenzado siquiera y el 60% de los mexicanos te detesta. Ese número va a crecer. No es amenaza, es realidad. Tus televisoras nos pintarán un panorama bien bonito, donde cada día con el PRI será un poco mejor que el anterior, los narcos mágicamente irán cayendo, México crecerá y quizá hasta nos bajes un poco el dólar. 

Lo que no van a mostrar es cómo vas a pisotear nuestros derechos humanos. No tendremos ideas de cuántos arreglos se harán en lo oscurito. Las artes no van a brillar, no tanto como Gaviota y sus colegas y sus nuevas telenovelas. No nos enteraremos de las aventuras de tu hija y sus novios que desprecian a la prole.

Pero lo vamos a intentar. No somos el México de los noventa, tenemos redes, celulares que graban, medios de comunicación alternativos. Y aunque te quieras meter en ellos, como ya lo hiciste en la elección, no te va a salir bien, porque tus empleados son brutos y se notan sus artimañas.

Yo no me voy a olvidar de lo triste que me pone que hayas ganado. Ojalá pudiera, pero sé que no me decepcionarás y me lo vas a recordar constantemente.

Felicidades, Peña, por poner triste a una parte tan grande de un país.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Copyright 2009 Oxed Inc.